lunes, 10 de marzo de 2008

3ª Nota de marzo 2008

UNO MÁS Y VAN…

El Consejo General ha aprobado la celebración de un sorteo que se realizara los sábados, éste tendrá las mismas características que los sorteos de lunes a jueves. Igualmente se realizara sorteo los 365 días del año.

Desde CCOO consideramos que el vendedor no puede convertirse en un escaparate andante, en este momento el vendedor tiene que llevar encima 12 productos distintos mas si hay sorteo extraordinario 13, aparte de el TPV, el cambio, libros de reserva… todo esto unido a la discapacidad que cada uno acarrea hace que las condiciones laborales a las que se está sometiendo al personal vendedor sean tercermundistas. Es hora de hacer una reordenación de productos y de condiciones laborales y una valoración realmente eficiente de todos los puestos de trabajo pues, no es tolerable que por un lado se queje la Dirección del alto índice de absentismo laboral y por el otro lado se esté sometiendo a los trabajadores a unas cargas de trabajo, las cuales resultarían en muchos casos insufribles para trabajadores que no tuvieran ningún tipo de discapacidad.

OTRA JUGADA INEXPLICABLE

Resulta difícilmente explicable que ante la situación tan delicada por la que atraviesa la ONCE –según nos dicen sus directivos- se deje de potenciar la compra de uno de sus productos, en este caso “El Combo”. Si recordamos el mensaje que en su día se nos trasladó cuando se inició la comercialización de este producto, “éste resultaría atractivo para nuestros clientes por la acumulación de botes” Pues bien, sin encomendarse ni a Dios, ni al diablo, de la noche a la mañana se decide no aportar ni un céntimo de euro más al “Combote”, cuestión esta, entre otras, que ha producido una caída en las ventas con relación al mes anterior del 0’17 millones de euros y lo que es más grave, se esta jugando peligrosamente con quien si que nos da de comer todos los meses, nuestra clientela, pero esto parece importarle poco o nada a nuestros directivos. Ojalá el nuevo juego 7/39 no vuelva a resultar otro engendro como por desgracia han sido los últimos productos lanzados. En cualquier empresa, sea del sector que sea, no se permitiría ni por un minuto que estos diseñadores de productos permanecieran en su puesto de trabajo.